El coaching también quiere formar parte de la criminología


Por Laura Gómez

Me estreno en este fantástico blog. Y como en todo estreno quería hacerlo a lo grande: os presento una nueva disciplina que engancha, con futuro, con frescura, con poder de cambio: 

El Coaching Criminológico

Hace tiempo descubrir el maravilloso mundo del Coaching. Una disciplina moderna/innovadora que brinda herramientas de cambio orientadas al éxito, hacia la consecución de objetivos, metas o retos. ¿Criminólogo, te suena? ¿Tú también de has dado cuenta? ¡Tachan! Encontré una relación pasional entre el Coaching y la Criminología. Si el Coaching por sí mismo constituye una metodología novedosa, mucho más lo sería el Coaching Criminológico al fusionarse dos conceptos a la alza demandados y necesarios en la sociedad de nuestro tiempo, ¡maravilloso!


El Coaching Criminológico estaría orientado al proceso concreto de aprender a aprender y a aprender a emprender como ciencia en su vertiente, en este caso más profesional.  El Coaching genera  la confianza y compromiso necesario en dicho proceso destinado al cambio, con acción (fin último del Coaching), mejorando la capacidad de pensamiento y su interacción social enfocado al desarrollo como profesional necesario al cargo de puestos de trabajo como tal.

¿Qué quieres conseguir?, ¿cuáles son tus metas?, ¿que necesitas aprender para conseguir esos objetivos?,¿ qué te está impidiendo alanzarlos?,¿ qué vas a hacer?

Aprender técnicas de desarrollo personal es clave para resultados estratégicos en la persona y en la sociedad. A través del trabajo con  los inherentes  recursos que poseemos como profesionales cualificados, como criminólogos, podremos enfrentarnos de una manera diferente  (ya dicen por ahí que si quieres cosas diferentes, no hagas siempre lo mismo...) al todavía poco o prácticamente inexistente mundo laboral. ¿Qué te parece?

Seguridad en sí mismo, curiosidad, flexibilidad, paciencia, consistencia, coherencia, convicción, pro actividad.

El coach acude a  conceptos humanos como talento, cualidades, habilidades, actitudes, competencias, juicios, emociones, creencias, valores, modelos mentales…influyen en las relaciones académicas, personales y  más concretamente en nuestra especialización como futuros  profesionales (reales)  de la criminología.

Intervenir de alguna manera en el  sistema profesional sacando lo mejor de sí mismo; no solo alcanzando metas academias, sino logrando reflexionar y ansiar retos/ objetivos  personales y profesionales (conseguir trabajar de criminólogo, en última instancia.).

Por otro lado, nos hace ver la realidad desde distintas perspectivas para que poder actuar de manera diferente y así obtener mejores resultados (abarcar los distintos campos de la criminología; no como única salida opositar). Nos capacita para diferenciar entre sueño y visión: sueño algo irrealizable vs.  visión realizable vs. sueño puesto en acción y por supuesto, nos ayuda a identificar los obstáculos que impiden conseguir un alto rendimiento.

Los estudios en neurociencia del Siglo XXI están demostrando el gran potencial cerebral que tiene aun sin desarrollar el ser humano. Por lo que considero de vital importancia comenzar implantado esta nueva visión desde las aulas, donde el docente debe ayudar al alumno a que defina sus objetivos académicos orientados a su proyección y especialidad personal de cada uno  a la dedicación profesional real de criminólogo. Debe además dotarle de recursos que le permitan reflexionar sobre la realidad del presente con el fin de diseñar el futuro.

¿Cuáles son los ámbitos en los que el Criminólogo ha de estar presente? ¿Qué se está haciendo? ¿Qué podemos hacer?

Para lograr así ahondar de una manera práctica y concienzuda los  ámbitos en los que un Criminólogo vuelca o puede volcar sus cualidades (policial, penitenciario, atención a víctimas, judicial, justicia de menores, seguridad e inseguridad privada, política criminal, criminología administrativa, medios de comunicación, educación...)

Te invito a que descubras el Coaching, así podrás guiarte tu proceso de aprendizaje  para que ampliar así tu visión del mundo y ser capaces de observar y experimentar acotamientos de diferentes formas, ayudándonos en el arduo trabajo de abrirnos campo en el mundo laboral.

¿Cómo?

Cocinando en el mismo recipiente un poco de Coaching con Criminólogos en toda su esencia, aderezado a su vez con especias que ya tenemos y que vamos a destapar, (ilusión, ganas, formación, poder de cambio) puede ser la receta del éxito.



¿Te gustaría probarlo? Tiene buena pinta.

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