American sniper: El Satán de Ramadi

Por Fernando Qualytel
El actor Bradley Cooper interpreta en un film de Clint Eastwood la vida de Chris Kyle, un éxito de taquilla que llega a la gran pantalla en 2015, dos años después de su asesinato bajo el fuego de un compañero de armas. En estos días se prepara la celebración del juicio contra el ex marine Eddie Routh.
El francotirador Christopher Kyle nació en Odessa, en el estado de Texas, en 1974. Era hijo de un matrimonio religioso que se dedicaba a las labores de granja. A los 8 años, Chris Kyle recibió como regalo un rifle Springfield para niños, y se aficionó junto a su padre en la caza furtiva de aves de presa y ciervos de su comarca, desarrollando una gran aptitud para el manejo efectivo de un arma. 
Intentó ganarse la vida como cowboy de rodeo de exhibición, pero un accidente grave en un brazo lo retiró de los rediles. En 1998, Chris intentó enrolarse en la Marina de los Estados Unidos con la intención de formarse como un SEAL; pero la lesión de su brazo se lo impidió. 
Sin embargo, gracias a contactos dentro de la Marina, Chris Kyle tuvo otra oportunidad y fue admitido para el curso de SEAL en la especialidad de francotirador, en 1999. Era su segundo intento. Ese mismo año, Kyle es enviado como parte de la compañía Charlie del equipo n°3 de los Seals a Irak, asignado a Ramadi, Anwar y Bagdad. 
Kyle realizó cuatro ciclos de relevo en Irak mientras duró esta guerra. Se convirtió en una leyenda viva entre los Marines por lograr unas 255 muertes de insurgentes iraquíes. El Pentágono solo le acreditó 150 muertes, convirtiéndolo en el francotirador más letal de los Estados Unidos:
Efectuó en Ramadi acciones mortíferas en su especialidad, como dar en el blanco, a una distancia de 2.100 m, cuando un joven insurgente se dirigía con su RPG a un convoy norteamericano en marcha.
Otra de sus acciones fue matar a una mujer con un bebé en brazos que portaba una granada, y que se acercaba confundida entre la muchedumbre a un grupo de soldados norteamericanos.
En la segunda batalla por la ciudad de Fallujah, Kyle ya se había ganado su apodo de El Satán de Ramadi: alcanzó en 24 horas a cuarenta objetivos. Los insurgentes iraquíes pusieron precio a su cabeza con una recompensa de 20.000 dólares.
Fue herido dos veces por disparos de otros francotiradores y sobrevivió a 6 atentados con explosivos disimulados mientras se trasladaba en vehículos de la Marina. Permaneció 10 años en los SEAL´s de la Marina hasta el 2009, retirándose para poder salvar su matrimonio con su esposa Taya, con quien tenía dos hijos.
Fundó una empresa de seguridad privada paramilitar y civil llamada Craft International y escribió un libro autobiográfico, American Sniper donde relata sus experiencias en Irak. Todo un éxito de ventas.
Entrevistado numerosas veces, siempre defendió su labor en Irak, argumentando que por cada baja de un insurgente iraquí, salvaba varias vidas americanas. Kyle no consideraba a sus víctimas como personas:"La primera vez, ni siquiera estás seguro de que puedas hacerlo (matar).No me preguntaba si tenían familia. Solo estaba tratando de mantener a mi gente a salvo".
El sábado 2 de febrero de 2013, Kyle y su amigo Chad Littlefield estaban practicando en un campo de tiro en Rough Creek Lodge, en Glen Rose (Texas), cuando fueron asesinados a tiros de larga distancia con un arma automática, a las 17 horas. El autor de los disparos fue identificado como Eddie Routh que vivía en Lancaster, según el Departamento de Seguridad de Texas.Routh es un ex marine que también estuvo asignado en Irak en el mismo periodo que Kyle.
El exitoso estreno de la película, ahora que debe celebrarse el juicio contra el ex marine Eddie Ray Routh, enfrentado a una pena de cadena perpetua, ha dificultado elegir a los miembros de ese jurado. Muchos de los seleccionados han visto la película, lo que puede influir en diferenciar lo que es ficción o realidad: ¿era Chris Kyle un asesino o un héroe?



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