¿Tienes las habilidades de Sherlock Homes? Pasá las pruebas y averígualo


Por Federico Baudino
Director del Curso Taller online Reconstrucción Virtual de Casos Criminales.
Daniel Tubau, guionista con auténtica devoción por el personaje de Arthur Conan Doyle, se ha propuesto compartir todo lo que el mejor detective de la historia de la Literatura ha sabido enseñarle a lo largo de los años. En su libro, «No tan elemental. Cómo ser Sherlock Holmes», Tubau desgrana la metodología nada básica empleada por el sabueso Holmes y nos dice cómo aplicarla en nuestro día a día. Más que un libro, se trata de un manual que nos ayudará a mirar con otros ojos todo aquello que nos rodea y sacarle el mayor provecho posible.

Para el detective, dice Tubau, la metodología era fundamental aunque el olfato ha sido, sin duda, uno de los grandes pilares de su buen hacer como investigador. Uno de los trucos que nos da el autor y que puede sernos de ayuda en nuestra vida cotidiana es el de no atender a los prejuicios: «Juegan muchas malas pasadas. Determinan nuestro comportamiento y nos hacen pensar de manera distinta sobre otras personas. Clasificamos a la gente en base a los recuerdos o prejuicios que tenemos de ellos y la mayoría de las veces nos equivocamos».
Mire ahora a su alrededor y observe a quien le rodea sin prejuicios. Aprenda a averiguar todo lo que pueda en base a su rostro, su ropa, sus gestos o el movimiento de sus ojos. Para ser Sherlock Holmes tendrá que poner gran atención a los detalles y mirar de nuevo esas pequeñas cosas en las que jamás había posado la vista. No se deje llevar por la intuición, someta todo lo que le digan a las pertinentes pruebas y entonces, solo entonces, estará más cerca de ser un «Sherlock».
Vamos con las pruebas!
— ¿Sabes fijar la atención donde realmente importa? «Dos equipos, uno vestido de negro y otro de blanco, se pasan cada uno una pelota de baloncesto. Los dos equipos al mismo tiempo, lo que hace difícil centrar la atención en una de las dos pelotas. La prueba consiste en lo siguiente: se trata de ver si eres capaz de focalizar tu atención para contar el NÚMERO de veces que se pasa la pelota el equipo que lleva camisetas blancas. Intente, pues, contar cuántas veces se pasa la pelota el equipo blanco».



— Desatención selectiva: «Se trata, como antes, de dos equipos, uno con camisetas blancas y otro con camisetas negras y también aquí hay que contar cuántas veces se pasa la pelota el equipo con camisetas blancas. Lo importante es que, en esta ocasión, hay que intentar no ver al gorila en escena, y además contar bien los pases. No es tan sencillo como puede parecer a primera vista».



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